Sáb. Feb 4th, 2023

El escenario gremial con color político

En lo gremial existe hoy un cambio de ritmo, y es la política partidaria uno de los factores de esa aceleración. Pero hasta el momento, y algo que quienes conocemos este ambiente lo tenemos claro, los movimientos no son definitivos y hay que dejar que decanten.

Pero el escenario gremial comienza a entregar algunos incidios de lo que se viene. A la vista está que el músculo gremial del sector kirchnerista sigue creciendo, y la foto empieza a tomar forma, como se vio el 17 de noviembre en el Estadio Maradona de La Plata.

El crecimiento real se dará por el armado que aporte Pablo Moyano. El camionero está decidido a estructurar lo que en términos territoriales no puede mostrar el bancario y diputado nacional Sergio Palazzo, representante de un sector de la economía que no apoya realmente a Cristina Fernández y que queda claro a la hora de mostrarse en el ambiente financiero junto a la conductora. Caso contrario a lo que el moyanismo podría hacer.

El otro gran espacio del sindicalismo referenciado en los Gordos de la CGT sigue con su agenda, sin demasiada exposición pública y mediática, y sostiene su apoyo a la gestión de Alberto Fernández. La última escena fue la firma del acuerdo por una suba en el salario mínimo, al que asistieron Héctor Daer, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri por la mesa chica de la central. El barrionuevismo sigue en la siempre posición estratégica de juez de la contienda, y cómodo en la avenida del medio.

La disputa de representación en el ámbito portuario

El sector gremial que sí tuvo un sacudón este semana es el marítimo portuario, con el lanzamiento de la Federación de Marítimos (FESIMAF) con un encuentro en Bahía Blanca liderado por el titular del SOMU, Raúl Durdos. La conformación de la organización es un golpe mortal a la FEMPINRA, que sumado en paralelo al relanzamiento de la FEPA (Estibadores) empieza a generar un replanteo en el mundo portuario marítimo en términos gremiales, que indefectiblemente terminará en la reconfiguración en sector. El interrogante a resolver es el por qué del nacimiento de la FESIMAF. A la respuesta que todos llegan es la agenda que dejó dejaron de lado los conducidos otroa por Juan Carlos Schmid y hoy por el ferroviario Sergio Sasia.

Hay un detalle a tomar nota en la creación de la nueva Federación: en su estatuto contiene espeficicaciones y algunas indicaciones para la integración gremios. En su artículo 2 habla de «trabajadores a bordo». Todo un mensaje.

Temperatura en CGT

Toma calor la interna de la máxima central del país. ¿Está todo roto en la CGT? Sin dudas es una pregunta difícil de responder, pero algo sí quedó a la vista la semana pasada en el encuentro sobre salud y seguridad que organizó la Secretaría de Salud Laboral de la CGT en el CCK. Ahí se vio, abajo y arriba del escenario, cómo diferentes sectores todavía sobreviven ante un escenario muy complejo de cara al 2023. Una esperanza.

En paralelo, la necesidad de generar una agenda común para poder llegar a un año electoral con posibilidades de estar en la conversación viene tibia y con ensayos que no toman forma. Tienen un tema en claro, y que podría abrazarlos en la lucha: el punto uno de la agenda de la oposición es el debate de una reforma laboral y seguramente la discusión de muchos derechos que tienen las organizaciones sindicales que generan una fuerte concentración de poder, llamada unidad promocionada.

El oscuro presente de la UATRE

Sin novedades sindicales, el gremio de los rurales fue portada en policiales tras el asesinato del chofer de Pablo Ansaloni, principal opositor al secretario general José Voytenco, a menos de un mes de las elecciones en la organización.

Y el conflicto, también tiene su cercanía a la política partidaria por definiciones de los propios protagonistas. Fue Voytenco quien aseguró por estas horas que lo sucedido se trata de una interna entre el kirchernismo y el massismo.

Con un Ansaloni más cercano al espacio que conduce Sergio Massa, habrá que ver quién del sector de Cristina Fernández se hace cargo del modus operandi «a la mexicana» que Voytenco instaló en el gremio.

La UTA, la última gran batalla del 2022

Estamos en la puerta de la última gran interna sindical del año, tal vez al mismo nivel que las de Comercio y la UOM. Entre el 1 y 2 de diciembre, los afilaidos de la UTA irán a las urnas a elegir a la nueva conducción en un proceso electoral que enfrentará al oficialismo de Roberto Fernández y la oposición con Miguel Bustinduy a la cabeza.

Fernández buscará un nuevo mandato y contará con el apoyo de la mesa chica de CGT, y en una ratificada alianza con Omar Maturano de La Fraternidad tras la salida de ambos de la CATT y el relanzamiento de la UGATT.

Enfrente, Bustinduy llega con la banca del moyanismo que una vez más, al igual que en Comercio, buscará avanzar en un gremio estratégico para toda definición gremial y muestra de poder ante un escenario conflictivo.

Así las cosas, la elección de los colectiveros reúne todos los condimentos para tener el foco total de la interna de la CGT y el posicionamiento que deberá tener el gobierno, tanto en el ministerio de Trabajo como en el de Transporte.

Mundo Gremial

Publicado en lanuevacomuna.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Soporte Wordpress por Efemosse y Alipso