Vie. Ene 27th, 2023

EL DOBLE DE EMPLEADOS PUBLICOS EN 5 AÑOS

El empleo público se disparó en quince años

Según un trabajo realizado por la consultora IDESA, el empleo público crece 5 veces más que la población. Entre los 1997 y 2011 la cantidad de empleados en el sector público nacional pasó de 720 mil a 1,5 millones, es decir una tasa de crecimiento promedio de 5% anual
Una de las medidas más fuerte de este Gobierno nacional fue sumar empleados al empleo público con el afán de disminuir la alta tasa de desocupación que presentaba el kirchnerismo en sus inicios.

Ahora un relevamiento realizado por el Instituto para el Desarrollo Social de Argentina da por hecho de que el crecimiento del empleo en el sector estatal ha crecido a pasos agigantados y hasta se podría decir desmesuradamente.

El informe destaca que «comparado con el sector privado, el Estado argentino se caracteriza por salarios y demás condiciones laborales mucho más atractivas junto con criterios de selección y promoción mucho más discrecionales. Esto promueve la mediocridad y genera condiciones propicias para que los funcionarios usen el empleo público para distribuir favores electorales y personales. Para que el Estado sea un factor de desarrollo social es crucial cambiar esta realidad profesionalizando la gestión del empleo público».

Y agrega que «aun cuando los avances de la tecnología tienden a reducir la necesidad de mano de obra, la mayoría de los servicios que ofrece el Estado se caracteriza por un uso intensivo de trabajo humano. Educación, salud, seguridad, justicia son sectores que ilustran esta particularidad. Este rasgo lleva a que la calidad en la gestión de los servicios del Estado dependa decisivamente de la disponibilidad, capacidad y compromisos de sus empleados. Asimismo, también lleva a que el pago de salarios represente un componente muy importante dentro de las erogaciones públicas».

Si bien IDESA aclara que la información sobre «empleo público es escasa y fragmentada», el trabajo se llevó adelante gracias a las declaraciones juradas para el pago de cargas sociales a la AFIP del sector público nacional y de las 11 provincias con sistemas previsionales transferidos a la Nación.

Según estos datos oficiales se permite identificar las siguientes tendencias:

«Entre los años 1997 y 2011 la cantidad de empleados en el sector público nacional pasó de 720 mil a 1,5 millones, es decir una tasa de crecimiento promedio de 5% por año».

«En el mismo período la población total del país creció a razón del 1% anual. Es decir, la tendencia de largo plazo es que el empleo público crece 5 veces más que la población total».

A raíz de esto la consultora reflexiona: «El fuerte crecimiento del empleo público no constituiría síntoma de un problema si formara parte de una mejora sustantiva de los servicios estatales. Pero las evidencias muestran que es creciente el uso que hace la población de instituciones privadas para acceder a los servicios públicos. Por ejemplo, la cantidad de alumnos en el nivel primario atendidos por escuelas públicas se redujo en los últimos 15 años. En contrapartida, un cuarto de las familias argentinas hacen el esfuerzo para que sus hijos accedan a la educación privada. Procesos análogos se observan con la salud y la seguridad».

Las explicaciones de por qué este fenómeno señala que «en el Estado las jornadas de trabajo son más reducidas, el régimen de licencias y feriados más generoso, y las remuneraciones más altas. Según datos del INDEC, el salario promedio registrado en el sector privado en el 3º trimestre del año pasado fue de $5.194. En el sector público, en cambio, la remuneración media fue de $5.846, es decir un 12% más alto. Particularmente notable es que en el sector público nacional el salario promedio llega a los $8.609, es decir un 66% más alto que la media en el sector privado».

En conclusión «con salarios y demás condiciones laborales mucho más atractivas que las que disfrutan el resto de los trabajadores, la presión para ingresar al Estado es muy intensa. A su vez, como el ingreso al empleo público responde a procedimientos arbitrarios, los funcionarios con poder de decisión están tentados a utilizar el empleo público como mecanismo para retribuir favores partidarios y personales», culmina IDESA.

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