Sáb. Ene 28th, 2023

DICEN EN LOS PASILLOS… CONFLICTO DE TRANSPORTISTAS, ENTRE EL DOBLE DISCURSO Y LOS PREJUICIOS DE CLASE

¿Apoyamos o no apoyamos a la pequeña empresa?

El conflicto de los transportistas lleva semanas sin resolverse ¿qué pasa con las autoridades? ¿miran para el costado? El doble discurso de la politiquería oportunista.
No hubo conflicto más anunciado: desde hace meses, los transportistas advierten que es necesario un reajuste de las tarifas en los fletes de carga, ya que el vigente (tiene más de un año) ha quedado desactualizado por la inflación. Ha subido el gasoil, el precio de los repuestos, de las cubiertas y la recomposición salarial de los choferes de camiones. De cambiar la unidad, eso queda para mejores tiempos porque no hay ayuda de ningún tipo.
¿Quiénes son los que reclaman?
En medio de la gran confusión reinante, es necesario hacer una caracterización de lo que significa el término «transportista». Los «transportistas» son dueños de camiones, de uno, de dos, hasta de tres camiones. Cada unidad tiene un valor desde 100 mil pesos y de ahí hasta el medio millón. La gran mayoría de los dueños de camiones son propietarios de los vetustos Mercedes Benz 1114, reformados, con motor a nuevo, recauchutados, pero 1114 al fin. El dueño de un camión es una persona que ha pasado su vida (infancia incluida) subido arriba de los camiones, hasta con historia familiar en el oficio. Llegar a comprar un camión es el equivalente a llegar a comprar un auto remise 0 km. El camionero es fiel a su oficio y a sus saberes, por lo que siempre va a apostar a este tipo de actividad.
Fruto de una Argentina que se quebró y que se reconvirtió económicamente, los dueños de camiones proliferan luego de la masiva desocupación de hace unos años atrás y la cancelación del servicio de transporte ferroviario. En esa brecha, se desarrolló el ramo porque alguien tenía que efectuar los transportes de cargas. Pero como muchas otras actividades, los poderosos siempre tienen el favor del estado y de la legalidad. 
Ocurrió entonces un fenómeno similar al de la actividad pesquera y otras similares: las medianas y grandes empresas no toman empleados en blanco aunque si los contratan como monotribustistas. Es así que en vez los camioneros, cuentapropistas al inicio, con el tiempo y viento a favor, legalmente son monotributistas en su enorme mayoría y que pagan sus impuestos como cualquier contribuyente. Pueden llegar a tener uno o dos empleados obligatoriamente en blanco por la gran presión del Sindicato de Choferes de Camiones de Hugo Moyano. 
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¿A quiénes les reclaman?
Las regulaciones del sector dejan algunos huecos para que alguna parte de la actividad se realice en negro, cosa que podría beneficiarios en algún aspecto pero quien más se benefician con el «negreo» son quienes los contratan para realizar los fletes: los productores, las plantas de acopios, las agroexportadores, los «dadores de carga» (intermediarios), etc. En la cantidad de viajes contratados, las empresas más poderosas de la cadena piden «una rebajita» y los más débiles de la cadena, ante la posibilidad de quedarse sin el vital viaje, ceden.
Cuando hablamos de «la patronal» en este caso estamos hablando de empresas multinacionales tales como Los Grobo (de la familia Grobocopatel) o la norteamericana Cargill, y también de empresas más locales pero bastante poderosas, como la cerealera asentada en el casco urbano de Quequén Pro Agro. 
El primer intento de unidad de los dueños de camiones es la conformación de Cooperativas de Transporte, que han crecido y posibilitado alcanzar grandes logros. En nuestro distrito, existen varias que con mucho esfuerzo intentan salir adelante. Pero no es fácil equilibrar la balanza: en Bragado, la cerealera ligada a Los Grobo «La Bragadense» asfixia a la Cooperativa de Transporte de Bragado (que tiene más de 200 asociados), otorgando viajes caprichosamente y acumulando una deuda de casi dos millones de pesos al día de hoy. Este es uno de los puntos que está en la agenda de los reclamos.
En este marco, el esfuerzo de agremiación de los transportistas es encomiable, tal como ocurrió en otros procesos de la historia del trabajo de la Argentina y del mundo. La ATCADE (Asociación de Transportistas de Cereales y Afines por sus Derechos) y la ATCOA (Asociación de Transportistas de Cereales, Oleaginosas y Afines), oriundas de Quequén, dejaron atrás años de rivalidad y están encarando un proceso de unidad gremial. Ambas entidades nacieron al amparo de líder sindical Gerónimo Venegas hace varios atrás y participaban regularmente de la CGT. El tiempo y los diferentes sucesos han ido distanciando las posiciones aunque es claro el respeto con que se manejan unos y otros. Por fuera de las asociaciones mencionadas, grupos de ex afiliados a dichas entidades pretenden ingresar a las mesas de negociaciones pero con mucha menor representatividad.
Es muy hipócrita el mensaje que se escucha por estos días acerca de que la medida de fuerza es motorizada «por un delincuente» (refiriéndose a Miguel Aguilar), que utilizan métodos cohercitivos, que cortan las rutas, que desabastecen las ciudades y que no dejan trabajar a los demás. Hay que ser claros: los micro y pequeños empresarios del transporte de carga están en huelga porque el sistema de funcionamiento de la cadena agroexportadora los está perjudicando enormemente.
Todos tienen presente las luchas del campo del año 2008, cuando los productores y sus entidades arrastraron a los transportistas, a los comerciantes y a los peones a una lucha que también utilizó métodos cohercitivos, cortando rutas, desbasteciendo las ciudades y no dejando trabajar a los demás.
Los métodos de lucha gremial que comprenden la acción directa son generalmente rechazados por las clases medias si quienes los encabezan son gremialistas de tez morena, de poco estudio y modales toscos. ¿No ocurre eso con otras actividades gremiales?
ASAMBLEA DE TRANSPORTISTAS DE BRAGADO – JUNIO DE 2013
Otro de los argumentos escuchados refiere a la falta de representatividad de los gremialistas. Quien escribe estas líneas fue testigo y cronista de la última asamblea de transportistas llevada a cabo hace unos días en la rotonda de rutas 88 y 228 , en Quequén. Allí, centenares de dueños de camiones pudieron expresarse libremente, votaron y apoyaron a su dirigencia (ver videos de la asamblea en ATCADE.ORG). 
ASAMBLEA DE TRANSPORTISTAS REGIONAL EN QUEQUEN – JULIO DE 2013
La política metió la cola
Ninguno de los transportistas en huelga es candidato a nada en las próximas elecciones, aunque si varios de los empresarios del campo y de los funcionarios. Son los mismos que no se quieren sentar a negociar y darle una solución al conflicto. Las actitudes de algunos evidencian el objetivo de que se llegue a las elecciones de agosto con un clima enrarecido por los cortes, desabastecimiento y huelgas ¿a qué sector político beneficia?
Los transportistas hoy quieren un diálogo urgente para resolver el simple problema de las tarifas en un ámbito donde no existen las paritarias. Pero los empresarios del campo no se sientan a negociar. Eso es lo que ocurrió el pasado martes en La Plata. Pareciera también que hay poca voluntad por parte de los funcionarios pertinentes, empezando por las autoridades de transporte nacional, provincial y terminando por los jefes comunales que debieran ejercer su influencia para sentar a los actores del conflicto para dialogar de una vez por todas.
¿Hasta cuando vamos a escuchar el doble discurso los políticos oportunistas que hablan de la producción, de apoyar a la pequeña empresa y de generar puestos de trabajo y a la vez defenestran a los pequeños empresarios del transporte de carga para terminar beneficiando a las grandes empresas agroexportadoras? 
¿Es o no es doble discurso?
Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM



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