Un informe del Congreso estadounidense advierte que la mayor fuente de divisas del país es el remanente de su línea de swap de monedas con Estados Unidos.
Un reporte del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos se suma a las recomendaciones del sistema financiero internacional: acumular reservas y evitar el atraso cambiario, o al menos cumplir con uno de esos dos objetivos. Pese a haber anunciado que este año comenzaría a intervenir, el Banco Central inició sus primeras acciones vendiendo dólares para contener una suba del tipo de cambio. En ese contexto, Argentina quedaría expuesta a un escenario futuro marcado por el default o una devaluación.
“Si el gobierno de Milei se encuentra sin las divisas suficientes para cumplir con los pagos de su deuda y sostener los objetivos de la política cambiaria, probablemente enfrente decisiones políticas difíciles, como incumplir su deuda por décima vez o permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso”, advierte el informe del organismo legislativo estadounidense.
El documento de perspectivas remarca que “la principal fuente de divisas de Argentina es el saldo restante de su línea de swaps de divisas con Estados Unidos. Los activos en moneda extranjera del Banco Central están ampliamente compensados por pasivos en dólares, y el país no dispone de un superávit comercial robusto que genere un ingreso sostenido de divisas”.
Según el Presupuesto 2026, Argentina proyecta un déficit comercial relevante en bienes y servicios, estimado en torno a los 5.751 millones de dólares, a pesar del crecimiento esperado en las exportaciones de Vaca Muerta y del sector minero, dado que las importaciones aumentarían a un ritmo aún mayor. El informe anticipa que ese desequilibrio se mantendría, al menos, hasta 2028.
La clave para acceder a mayor asistencia internacional
El reporte también examina la posición del oficialismo para avanzar con la agenda legislativa del presidente Milei mediante acuerdos con fuerzas aliadas. Con el tipo de cambio cercano al límite superior de la banda cambiaria y con vencimientos de deuda pública que se incrementarán en los próximos tres años, la administración podría enfrentar obstáculos adicionales para implementar su programa de reformas económicas.
En ese escenario, el gobierno argentino podría recurrir a un mayor respaldo financiero de Estados Unidos, del Fondo Monetario Internacional u otros organismos oficiales. Sin embargo, “las perspectivas de obtener dicho apoyo son inciertas. La disposición del FMI a otorgar asistencia adicional a Argentina es cuestionable, dado el nivel de exposición que el organismo ya mantiene con el país en comparación con otros gobiernos”, señala el informe. En agosto, Argentina solicitó y obtuvo del FMI una dispensa por no haber alcanzado la meta de acumulación de reservas internacionales prevista en el acuerdo vigente.
El documento también subraya que “funcionarios de Trump realizaron declaraciones que sugieren que el respaldo estadounidense a Argentina busca contrarrestar la influencia de China en el país”. Durante la visita del presidente Milei a la Casa Blanca en octubre de 2025, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, expresó su preocupación por los “puertos, bases militares e instalaciones de observación vinculados a China que se han creado en Argentina”. Además, según reportes citados, 17 funcionarios estadounidenses instaron al gobierno argentino a priorizar inversiones de Estados Unidos en sectores estratégicos —como minerales críticos y telecomunicaciones— por sobre las de empresas chinas.
No obstante, el informe advierte que “miembros del Congreso manifestaron objeciones al apoyo financiero estadounidense a Argentina”. Entre los argumentos esgrimidos figuran que esas políticas perjudican a exportadores estadounidenses que compiten con Argentina en los mercados internacionales —especialmente en soja y otros productos agrícolas—; que implican riesgos para los fondos de los contribuyentes, dadas las persistentes dificultades económicas del país y su historial de incumplimientos; que condicionar la asistencia financiera a determinados resultados electorales constituye una injerencia indebida en procesos democráticos externos; que el respaldo favorece de manera desproporcionada a inversores privados con intereses en activos argentinos; y que el gobierno no ha transparentado los detalles ni las condiciones de la línea de swap de divisas.
“De cara al futuro, persisten interrogantes sobre la estabilidad de la política cambiaria del gobierno de Milei y sobre la capacidad de Argentina para afrontar los aumentos inminentes en los pagos de deuda previstos”, concluye el informe. También se plantean dudas respecto de la continuidad del programa con el FMI. La administración Trump utilizó la flexibilidad otorgada por el Congreso para reforzar las reservas internacionales de Argentina, una decisión que generó debate entre los legisladores. Resta saber hasta qué punto el Congreso respaldará o resistirá las iniciativas del gobierno estadounidense para brindar apoyo económico al país.
Con información de El Destape
Publicado en lanuevacomuna.com