Cuestionamientos a los Menem por su vínculo con el Islam y una disputa religiosa entre el entorno evangélico de Milei y el ala católica cercana a Villarruel
La interna del oficialismo derivó en un conflicto de tintes religiosos luego de que el influencer libertario conocido como el Gordo Dan lanzara ataques contra los musulmanes y recibiera una respuesta directa de la familia Menem, en un contexto de creciente tensión entre los sectores católicos y evangelistas que rodean a la fórmula presidencial.
En un intento de golpear indirectamente al espacio que responde a Karina Milei, el referente de Las Fuerzas del Cielo sostuvo que la religión islámica “es liberticida, asesina y pedófila, desde su concepción, desde que fue escrita, siendo absolutamente incompatible con los valores morales de Occidente”.
La respuesta llegó de la mano de Zulemita Menem, quien salió a contestar en representación de su familia, luego de que los ataques alcanzaran a Martín y Lule Menem. El apellido Menem mantiene un vínculo histórico con el Islam: Carlos Menem debió convertirse al cristianismo para asumir la Presidencia, pero Zulema Yoma, su esposa en ese momento, nunca abandonó su fe.
“Desde lo más profundo de mi corazón, y como firme defensora de la libertad …valores que me inculcó mi padre , siento la necesidad de decirlo con claridad y serenidad: confundir al Islam con el terrorismo es un error grave y doloroso para quienes profesamos esta fe y rechazamos toda forma de violencia, provenga de donde provenga”, expresó Zulemita, confirmando públicamente su condición de musulmana.
A la serie de tuits del Gordo Dan se sumaron decenas de cuentas identificadas con el trollismo libertario e incluso el diputado nacional Alejandro Fargosi, quien llegó a plantear la necesidad de frenar el ingreso de musulmanes al país. Tras el revuelo, el legislador porteño eliminó el mensaje y publicó una aclaración: “Jamás deben generalizarse casos individuales, a toda una religión”, escribió a modo de disculpa. Dentro del propio espacio libertario aseguran que el borrado no respondió a una reflexión personal, sino a una “penitencia” impuesta por la presidencia de la Cámara de Diputados.
Martín Menem, que se definió como católico, ya había advertido meses atrás a los trolls de Las Fuerzas del Cielo sobre su falta de “lectura y comprensión” al asociar terrorismo con una religión.
La rectificación forzada de Fargosi fue duramente cuestionada por militantes alineados con Milei. El analista financiero conocido como “El Oráculo de Trenque Lauquen” acusó a los Menem de haber censurado al diputado. “Fargosi pasó de estar a favor de frenar el ingreso masivo de islamistas, a decir esto. Es grave que los musulmanes en el gobierno, que todos sabemos quienes son, te aprieten Fargosi. Y sabemos que te apretaron. Y temo que si es así, entonces estamos perdidos en este tema”, afirmó.
El trasfondo religioso también impacta en la cúpula del Poder Ejecutivo. Javier Milei volvió a desoír los pedidos de la Iglesia Católica para realizar la tradicional audiencia navideña en la Casa Rosada, aunque sí participó de un encuentro con referentes evangelistas.
Por segundo año consecutivo, el Presidente optó por no recibir a los obispos para el saludo de fin de año, limitándose a una comunicación formal por escrito.
En contraste, Victoria Villarruel eligió la víspera de Nochebuena para inaugurar un oratorio en el despacho que ocupaba Edgardo Kueider, exsenador expulsado tras ser detenido con una valija que contenía 200 mil dólares.
Con información de La Política Online
Publicado en lanuevacomuna.com