El oficialismo se impuso por 45 votos a 25. El peronismo votó dividido. Un sector de la UCR avaló el desfinanciamiento educativo y científico. Las negociaciones contrarreloj encabezadas por Santilli.
Sin modificaciones, el Gobierno logró aprobar con un amplio margen su primera ley de Presupuesto de ajuste para lo que será su tercer año de gestión y dio por concluido el período de sesiones extraordinarias. El oficialismo reunió 45 votos afirmativos contra 25 negativos, estos últimos provenientes de un peronismo que, por primera vez, mostró fisuras internas: el catamarqueño Guillermo Andrada, la tucumana Sandra Mendoza y la jujeña Carolina Moisés acompañaron al Gobierno en la votación en general. Tras dos años de administración discrecional de los recursos públicos, el Ejecutivo consiguió sancionar la Ley de Leyes con el respaldo del PRO, una Unión Cívica Radical fragmentada y los gobernadores aliados. A pesar de los intentos opositores, no prosperó la ofensiva para rechazar los artículos 12 y 30 del capítulo 2, que profundizan el ajuste en educación, ciencia y tecnología y recortan el financiamiento del sistema nacional de defensa. Diego Santilli, Lule y Martín Menem, junto al secretario de Hacienda Carlos Guberman, siguieron la sesión desde el despacho de Patricia Bullrich, donde desplegaron reuniones y llamados para blindar el Presupuesto. En ese marco, Santilli mantuvo un encuentro en pleno debate con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, que permitió sumar a último momento el voto de la senadora Edith Terenzi al capítulo más controvertido. Durante la sesión, la senadora Florencia López denunció que el Gobierno “compra votos” a través de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Luego de una jornada marcada por la tensión, el oficialismo logró sancionar su primer Presupuesto. Al igual que había ocurrido en la Cámara de Diputados, el inicio del debate estuvo atravesado por la disputa en torno a la modalidad de votación. En la reunión de Labor Parlamentaria, Bullrich intentó imponer la votación por capítulos, mientras que el peronismo reclamó que se votara artículo por artículo. Fuerza Patria se respaldó en el reglamento del Senado, cuyo artículo 207 establece que “toda votación en particular se contrae a un solo y determinado artículo”.
Tras la aprobación en general, el peronismo volvió a insistir con la votación en particular del artículo 30, pero el oficialismo la desestimó. La senadora Anabel Fernández Sagasti expresó su malestar y denunció que “no quieren votar el Presupuesto en particular porque es una vergüenza nacional y encima lo hacen violando el reglamento”. Además, advirtió que el proyecto del Gobierno “viola el principio de progresividad” de la Constitución Nacional y cuestionó con dureza el recorte educativo: “El artículo 30 nada tiene que ver con el déficit, es una declaración de principios en contra de la educación pública”. Sagasti también criticó la designación de Gerardo Milman como director de Relaciones con las Provincias en el Senado, a quien calificó como un “ñoqui de lujo”. Milman fue nombrado por Bartolomé Abdala en plena sesión.
La división de los radicales
De los diez senadores que integran la UCR en la Cámara alta, el bloque quedó partido. Cuatro legisladores resignaron una de las banderas históricas del partido y respaldaron el ajuste sobre las metas de financiamiento educativo: los mendocinos Rodolfo Suárez y Mariana Juri, la chaqueña Silvana Schneider y la filo libertaria Carolina Losada, de Santa Fe. El bonaerense Maximiliano Abad fue el primero en anticipar el quiebre y encendió las alarmas en la Casa Rosada. “Lo que se viene en Argentina es una decisión política: es si van a seguir metiendo la mano en las universidades, en las personas con discapacidad, en los hogares de zona fría o si se van a animar a ir contra muchos de los privilegios que existen en Argentina”, expresó antes de confirmar que no acompañaría el capítulo 2.
En su intervención, el radical Flavio Fama cuestionó el artículo 12: “He sido rector y he rendido cuentas toda la vida. ¿Por qué tenemos que asignarle por ley a un funcionario público la discrecionalidad de decidir si la información es necesaria y suficiente?”. “No puedo acompañar estos artículos”, concluyó. Finalmente, Eduardo Vischi, presidente del bloque radical y uno de los dirigentes más alineados con el Gobierno, ratificó que la bancada apoyaría el Presupuesto en general, aunque reconoció “diferencias” en la votación en particular.
Rosca palaciega
En el despacho de Bullrich se instalaron Diego Santilli, Lule y Martín Menem y el secretario de Hacienda Carlos Guberman. El excel libertario se actualizaba minuto a minuto con un objetivo central: evitar una derrota como la de la última sesión en Diputados, cuando el Gobierno abrió la billetera pero no logró sostener el capítulo 11. Esta vez, las dudas se concentraban en los artículos 12, 30 y 25 del capítulo 2. Bullrich recorrió despachos para blindar el Presupuesto y sólo regresó al recinto para el cierre de la sesión como presidenta de bloque, ocasión en la que afirmó que “hoy los resultados están a la vista. La inflación bajó de manera drástica y sostenida, la pobreza se redujo a la mitad” y llamó a “refundar la historia emocional de la Argentina”.
Una vez más, Santilli fue clave en las negociaciones. En ese marco recibió al gobernador de Chubut, Ignacio Torres. La confirmación llegó a través de X, donde el mandatario escribió que mantuvo “una muy buena reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli”, en la que, además del reclamo judicial por la deuda de la Nación con la caja previsional provincial —por más de 50 mil millones de pesos—, acordaron iniciar una auditoría conjunta para avanzar hacia un entendimiento que garantice el cumplimiento de la ley.
Las negociaciones también incluyeron al neuquino Rolando Figueroa, que aportó la abstención de Julieta Corroza; al salteño Gustavo Sáenz, que sumó a Flavia Royón; y, una vez más, al tucumano Osvaldo Jaldo, que contribuyó con el voto de Beatriz Ávila, exmacrista.
Los capítulos libertarios
La estrategia libertaria, que había fracasado en Diputados con la caída total del artículo 11, esta vez resultó efectiva. El oficialismo ató los artículos más cuestionados —como el 12 y el 30— a otros que funcionaron como incentivo para quebrar la voluntad de los gobernadores. Mientras el artículo 12 afecta el financiamiento universitario y otorga a la Secretaría de Educación amplias facultades discrecionales sobre el envío de fondos, incluso habilitando el congelamiento de partidas, el artículo 30 elimina las metas de financiamiento educativo, la inversión progresiva en ciencia y tecnología, el fondo para las escuelas técnicas y las partidas destinadas al sistema de defensa nacional.
El capítulo 2 incluyó además préstamos del BID a las provincias, en un contexto de fuerte asfixia financiera. La maniobra transformó la votación en un mecanismo de presión: los gobernadores quedaron forzados a incidir sobre sus senadores para votar contra leyes ya sancionadas por el propio Congreso.
Con el quórum garantizado, La Libertad Avanza buscó acortar al máximo los tiempos del debate. Sólo se anotaron como oradores Ezequiel Atauche, en su rol de presidente de la Comisión de Presupuesto y miembro informante, y Agustín Monteverde, senador libertario por la Ciudad de Buenos Aires. Junto a Patricia Bullrich, fueron los encargados de defender el proyecto.
La premura del oficialismo para cerrar el trámite parlamentario respondió a un dato clave del calendario: el próximo 9 de enero vence un nuevo compromiso de deuda. Con el Presupuesto aprobado, Luis Caputo quedó habilitado para refinanciar los vencimientos. Si el texto sufría modificaciones, no había garantías de un tratamiento inmediato en Diputados, donde ya se evaluaba el 6 de enero como fecha alternativa.
De inmediato, el Senado avanzó también con la sanción del proyecto de Inocencia Fiscal, una iniciativa del oficialismo que busca limitar las capacidades de control y sanción de los organismos fiscales. Presentado como un incentivo para que los dólares no declarados ingresen al circuito formal, el proyecto podría operar en los hechos como un blanqueo encubierto y permanente al reducir controles y aliviar responsabilidades sobre patrimonios no registrados.
El presidente Javier Milei no quiso quedar al margen del festejo y difundió un comunicado en el que celebró la sanción del Presupuesto y felicitó a Bullrich por el trabajo realizado.
La agenda parlamentaria se retomará en febrero con el debate de la reforma laboral, las modificaciones a la Ley de Glaciares y la reforma del Código Penal.
La Nueva Comuna