La Comisión Investigadora de Diputados presentó su informe final sobre la estafa de la criptomoneda $LIBRA y dejó a Javier Milei en el centro de un entramado que combina abuso de investidura, opacidad financiera y vínculos directos con los creadores del token. No lo dicen en voz alta, pero el documento deja abierta la puerta al juicio político.
Quince de los veintiocho diputados de la comisión participaron activamente en el texto, que ya está en manos del fiscal Eduardo Taiano. El núcleo del hallazgo es contundente: el Presidente publicó el número de contrato de $LIBRA antes de su difusión pública. Nunca explicó cómo llegó a esa información. Para los legisladores, eso refuerza la hipótesis de un vínculo previo con Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy, Hayden Davis y Sergio Morales, actores centrales del proyecto.
El análisis técnico de la blockchain confirma flujos de fondos entre esos nombres, alineados con las fechas y montos detectados en investigaciones previas sobre un presunto acuerdo para monetizar la figura presidencial. El antecedente inmediato —la promoción del activo digital de KIP Protocol en diciembre de 2024— muestra que no fue un episodio aislado, sino un patrón de conducta reiterado.
La comisión también detectó 16 reuniones entre Milei, Karina Milei y los involucrados, registradas en Casa Rosada y Olivos. El contraste entre ese nivel de contacto y el relato presidencial de “simple difusión de información pública” resulta, a esta altura, insostenible.
La estafa y los números reales
$LIBRA fue diseñada para un rug pull y así ocurrió: 114.410 billeteras terminaron perdiendo dinero. De ellas, 498 usuarios cayeron con más de 100 mil dólares y 3.144 con montos entre 10 mil y 100 mil dólares. Solo 36 billeteras ganaron más de un millón cada una. Mientras tanto, Milei afirmó que “no más de cinco argentinos” habían operado el token. Ripio aportó otra cifra: 1.329 argentinos accedieron solo desde esa plataforma.
El informe sostiene que el Presidente utilizó su cuenta institucional en X para promocionar un instrumento financiero fraudulento, desdibujando cualquier límite entre lo público y lo privado. Los diputados insisten en que la obtención del número de contrato no pudo ser casual y conecta con maniobras similares en $KIP, CoinX y Vulcano, donde vuelven a aparecer Milei, Novelli y Terrones Godoy.
Una resolución de octubre de 2025 de la jueza neoyorquina Jennifer Rochon fue directa: los beneficiarios finales de fondos extraídos de $LIBRA podrían ser Javier y Karina Milei.
El nuevo nombre que entra en escena
Matías Mario Mudry, administrativo de Fundación Bitcoin Iberoamérica, aparece como partícipe por montos que bordean 1,2 millones de dólares. El seguimiento de billeteras muestra que recibió fondos en momentos clave para la investigación. La presentación también incorporó datos aportados por el especialista Fabricio Molina, quien registró movimientos recientes y sospechosos en dos wallets centrales: “Milei CATA” y “Libra: Team Wallet 1”. Ambas liquidaron millones en USDC para pasarlos a SOL —un activo que no puede ser congelado— justo cuando la fiscalía pidió nuevos bloqueos.
Las fechas que no cierran, o que cierran demasiado
La diputada Sabrina Selva detalló la sincronía entre reuniones, tuits presidenciales y grandes movimientos de dinero. El 30 de enero, mientras Milei se fotografiaba con Davis, hubo transferencias a una cueva cripto ya identificada. El 4 de febrero, un día antes de que Novelli abriera cajas de seguridad en un banco bonaerense, otra transferencia significativa se registró apenas horas después del tuit presidencial promocionando $LIBRA. Y ese movimiento ocurrió un día después de una reunión entre Novelli y Karina Milei.
La secuencia vuelve sobre el supuesto acuerdo de cooperación entre Davis, Godoy y Morales, revelado meses atrás: un pago inicial de 300 mil dólares, seguido de seis desembolsos mensuales de 250 mil dólares, a cambio de representación exclusiva en materia de blockchain para el gobierno argentino. El informe afirma haber identificado las billeteras que recibieron esos fondos.
La conclusión política de los diputados es explícita: Milei y Karina Milei tienen responsabilidad en los hechos. La institucional, también: corresponde evaluar si hubo “mal desempeño en el ejercicio de sus funciones”.
Con información de Página 12
Publicado en lanuevacomuna.com