Cannabis en Tierra del Fuego: más de 50 familias viven de la planta

Al final del país -y el mundo- existe una isla de 127 mil habitantes. Entre otras cosas por su cercanía con la Antártida, presenta condiciones climáticas poco favorables para el cultivo de cannabis en exterior.

La lluvia, el frío y el viento son constantes en la región, que tiene una temperatura promedio de sólo 6°C. Por lo tanto, la predominancia de los cultivos en interior es un hecho casi inevitable.

Sin embargo, el cannabis en Tierra del Fuego ya es una industria establecida en la que decenas de personas pueden sustentarse económicamente de la planta.

Según los registros de la Cámara Cannábica Fueguina, más de 50 familias de Tierra del Fuego viven del cannabis y sus derivados.

Martín Ariznavarreta, presidente del organismo, dialogó con THC y detalló: “Casi la mitad de estas familias vive de lo que llamamos ‘comercio paralelo’ del cannabis: growshops, gastronomía y otros rubros a los que consideramos como una forma de vivir de la planta”.

“Estamos armando todos los vínculos necesarios para que el cannabis esté disponible en la salud pública. De esta forma, acompañar a quienes no pueden o incluso no quieren cultivar”, contó Soledad Gareca, Presidenta de Tolweed.

Con respecto a las familias de Tierra del fuego que se dedican al cultivo de cannabis, Ariznavarreta explicó: “Estamos alejados de la gran ciudad, somos una isla y, como en invierno no hay mucho para hacer, se le da mucha dedicación a la planta y al cultivo. Por lo tanto, el producto de acá es de muy buena calidad”.

El futuro de la industria del cannabis en Tierra del Fuego
Según pudo saber THC, en el mes de julio habrá un nuevo censo para relevar la cantidad de familias que viven del cannabis y sus derivados.

La Cámara Fueguina pretende actualizar los datos ya que percibe serios avances comerciales en diferentes rubros cannábicos como los artículos para el indoor, la gastronomía y la producción de aceites, cremas y macerados.

Asimismo, hay una particularidad: algunas de estas producciones tienen entre sus ingredientes frutos y plantas locales. Un ejemplo son los extractos de cannabis a base de ñire, un árbol que crece en la región.

Por otro lado, la Cámara se reunió con legisladores y concejales de la provincia con el objetivo de lograr una iniciativa similar a la que concretó la ciudad de Trevelin, en Chubut.

Allí, el municipio habilitó una categoría comercial específica para los growshops. Estos locales proliferaron últimamente en Tierra del Fuego, en sintonía con el aumento de la demanda de productos para el cultivo.

“Yo pensé que lo que estamos viviendo hoy con la ley les iba a pasar a mis hijos cuando fueran grandes. Pero pasó ahora y la industria creció de golpe. Acá se nota más porque somos pocos habitantes, entonces hay que darle un orden para que crezca bien”, justificó Ariznavarreta.

Otro rubro que despierta entusiasmo en la isla es el turismo cannábico, que aún espera un aval de la ley para avanzar. El presidente de la Cámara Fueguina avisó que están más que preparados para cuando llegue el momento.

“Esta zona está ideada para el turismo en sí mismo, entonces se puede aplicar el cannabis y potenciarlo aun más. Todos quieren venir al fin del mundo a pasear y fumarse un porro. Es cuestión de esperar a que la ley nos acompañe”, afirmó el Presidente de la Cámara Cannábica Fueguina.

Semillas del fin del mundo
La entidad que preside Ariznavarreta está llevando a cabo un proyecto para crear una variedad de cannabis provincial.

La moción cuenta con el apoyo de la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME de Tierra del Fuego, a cargo de Carolina Hernández. El proyecto ya cumplió todos los pasos burocráticos para recibir fondos públicos y prosperar.

«En invierno no hay mucho para hacer, se le da mucha dedicación a la planta y al cultivo. Por lo tanto, el producto de acá es de muy buena calidad”, dijo Martín Ariznavarreta, Presidente de la Cámara Cannábica Fueguina.

En ese sentido la Cámara propuso que, una vez que se concrete esta genética local, se aprovechen las fábricas abandonadas que hay en la provincia para plantar cannabis en interior a gran escala.

El panorama del cannabis medicinal
Luego de la reglamentación nacional de la ley industrial del cannabis medicinal y el cáñamo, el Ministerio de Salud fueguino puso en marcha el Programa Provincial de Investigación Médica y Científica del Uso Medicinal de la Planta y sus Derivados.

La doctora Laura Goldberg, a cargo del Programa, reunió a especialistas, asociaciones cannábicas y otros actores sociales del sector en una mesa técnica que debatirá los alcances de la nueva legislación.

Una de las entidades presentes en aquel encuentro fue el Club Cannábico Tolweed, una red de cultivadores solidarios, usuarios y profesionales de la localidad fueguina de Tolhuin, sede del Chelaweed, el festival cannábico más austral del mundo.

En diálogo con THC, la presidenta de Tolweed, Soledad Gareca, analizó: “Estamos armando todos los vínculos necesarios para que el cannabis esté disponible en la salud pública y, de esta forma, acompañar a quienes no pueden o incluso no quieren cultivar”.

La mesa técnica de la que participa Tolweed tendrá a su cargo la conformación del Consejo Consultivo Honorario, un espacio en el que coincidirán profesionales del sector público y privado junto a asociaciones no gubernamentales.

Los objetivos del Consejo serán responder consultas y promover la participación dentro de lo que contempla el Programa Provincial mencionado.

Para finalizar, Gareca valoró la inclusión de asociaciones civiles y cultivadores en la mesa de diálogo con el Gobierno. «Es una reparación histórica luego de tanta persecución», aseguró.

Revista THC

Publicado en lanuevacomuna.com

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