Vie. Ago 12th, 2022

La albufera de Mar Chiquita: de accidente geográfico a distinción de la UNESCO

Una albufera es una laguna litoral costera dispuesta paralela al mar, con aguas saladas y salobres, separada por una cadena de médanos y unida al mar por una boca. Se caracteriza por ser poco profunda, llegando a un promedio de 80 centímetros. La longitud total es de 25 kilómetros, alcanzando un ancho máximo de 5 kilómetros y un mínimo de 100 metros.

La albufera de Mar Chiquita comprende un accidente geográfico que es único en Argentina y muy poco frecuente en el resto del mundo. Comprende una laguna que se caracteriza por estar comunicada con el Océano Atlántico (Mar Argentino) y por recibir al mismo tiempo las aguas continentales de una extensa cuenca formando un ambiente acuático donde se mezclan, y no tanto, aguas saladas, salobres y dulces.

El término castellano “albufera” proviene del árabe “Al BuHairah” que significa “pequeño mar” y se utiliza para denominar cualquier laguna litoral comunicada con el mar y separada de este por un cordón de arena o grava, llamado restinga. Al estar comunicadas con el mar son afectadas por las mareas que producen la mezcla con las aguas dulces que la laguna recibe desde la zona continental.

Reserva Natural Provincial Mar Chiquita
Mar Chiquita es acreedora de uno de los ambientes con mayor diversidad de fauna en toda la provincia y cuenta con una albufera única en el país. En su mencionada albufera se encuentra una fauna diversa que incluye especies marinas y de agua dulce qué, sumadas a la gran influencia de vientos y mareas, así como también a sus suelos y relieves heterogéneos, conforman un ensamble de enorme riqueza biológica y ambiental.

Diferentes tipos de aves llegan año tras año y se suman a un entorno que reúne peces y mamíferos, mar y playa, dunas y pastizales. Sin dudas, es un ambiente especial qué produce una gran biodiversidad. Durante el verano es posible encontrar aves migratorias provenientes del hemisferio norte, como chorlos, gaviotines, falaropos y becasas.

En la zona del pastizal pampeano, se ven especies típicas como chingolo, carpintero real y monjita. Entre marzo y abril llegan la remolinera común y las bandurrias desde la Patagonia. El territorio de Mar Chiquita es el hábitat de la lagartija de las dunas, especie en extinción y declarada Monumento Natural para gozar de la máxima categoría de protección.

Un accidente geográfico distinguido por la UNESCO
En el mundo existen muy pocos accidentes geográficos con estas características y por este motivo fue declarada Reserva de Biósfera por la UNESCO en 1996.

La Laguna Dos Patos del sur del Brasil, la Laguna de Tacarigua en Venezuela y la de Términos en México son otros ejemplos de este tipo particular de ambiente. Aunque la más conocida de este tipo se encuentra cruzando el charco: el Parque Natural de la Albufera, en Valencia, ciudad portuaria situada en la costa sureste de España.

Las albuferas son de gran importancia ecológica ya que se distinguen por ser áreas muy ricas en peces, moluscos y crustáceos, de intensa actividad humana. Esta última característica es lo que le confiere a estos espacios cierto grado de vulnerabilidad, por efectos de la degradación ambiental y la contaminación presente en la zona.

En el año 1971, la Unesco empezó el Programa sobre el Hombre y la Biosfera (Man and biosphere en su denominación inglesa, y comúnmente abreviado por su acrónimo MaB), que tenía como objetivo conciliar la mentalidad y el uso de los recursos naturales, esbozando el concepto de desarrollo sostenible.

Como parte de ese proyecto el principal objetivo era distinguir lugares geográficos representativos de los diferentes hábitats del planeta, abarcando tanto ecosistemas terrestres como marítimos. Estos lugares o áreas se conocen como reservas de la biosfera (o reservas de la biósfera en la mayoría de países latinoamericanos).

Estas reservas de la biosfera están reconocidas internacionalmente. Si bien permanecen bajo la soberanía de sus respectivos países y no están cubiertas ni protegidas por ningún tratado internacional, han sido seleccionadas por su interés científico.

La función de estos espacios es, además de la conservación y protección de la biodiversidad, también el desarrollo económico y humano de estas zonas, la investigación, la educación y el intercambio de información entre las diferentes reservas, que forman una red mundial.

En 2001, la Red Mundial de Reservas de la Biosfera recibió el premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Según un registro del año 2019, actualmente existen al menos 701 reservas de la biosfera en 124 países diferentes. En Argentina, Mar Chiquita es una de ellas.

Infocielo

Publicado en lanuevacomuna.com

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