EL GOBIERNO MOVILIZA LAS FUERZAS ARMADAS POR LA PANDEMIA

Despojada del parafraseo burocrático, el texto implica la incorporación de los efectivos de las tres fuerzas en la lucha contra el flagelo del virus antes de que se llegue a estadios como los que ya sufren los ciudadanos de Italia y España. No es sólo la fabricación de alcohol en gel o barbijos, simples elementos de prevención, sino la planificación de puntos de distribución de esos kits en todo el territorio nacional, amén de sitios donde testear a posibles afectados en caso de que las instalaciones hospitalarias del sistema de salud se vean desbordadas y, el punto más crítico, dónde aislar a quienes presenten síntomas positivos, también el despliegue de unidades móviles de atención y asistencia médica.

El comandante Operacional Conjunto, general de brigada Martín Escobal es la cabeza de la estructura operativa que nuclea a los recursos humanos y materiales de las tres fuerzas armadas, y puso en vigencia un plan contribuyente a la Directiva N°01/2020 que elaboró Paleo. Escobal, según manda la ley, es responsable de “conducir las operaciones militares en situación de crisis y conflicto hasta tanto se cree el Comando Estratégico Operacional particular, a fin de contribuir con el cumplimiento de las responsabilidades operacionales en tiempo de paz asignadas al JEMCFFAA y las responsabilidades del ESTADO MAYOR CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS con respecto al Planeamiento Militar Conjunto y la eficacia del accionar conjunto”.

Las capacidades hospitalarias militares en el interior del país para atender casos en infectología se preparan con recursos escasos para hacer frente al crecimiento exponencial de un brote como el que se registra en la actualidad en el mundo. De allí que “la misión ciclópea es contener antes que llegue la expansión por vía del contagio de sujetos diagnosticados positivos”, dijo a este diario un especialista militar. La provincia de Chaco se convirtió en el epicentro de la atención castrense, desde el Ministerio de Salud de la provincia del Chaco, requirieron información sobre los equipamientos ante la eventual demanda que podría generarse tras la propagación del primer caso autóctono de Covid-19, una médica, jefa de consultorios externos del hospital Perrando. Habría contraído el virus en el nosocomio.

En Resistencia, más precisamente en proximidades del aeropuerto provincial está ubicada una base de despliegue de la Fuerza Aérea Argentina. El predio podría ser utilizado para emplazar el hospital móvil que los aviadores utilizaron durante las operaciones de la misión de Paz de las Naciones Unidas en Haití (Minustah). Los profesionales de la salud de la fuerza aquilataron experiencia en aquel teatro de operaciones donde convivían a diario con enfermedades virales (dengue, malaria, zika, chikungunya, etcétera). El Comando de la III Brigada de Monte del Ejército Argentino con asiento en Chaco desplegó de manera preventiva y a modo de prueba varias carpas hospitalarias con el propósito de testear el tiempo de respuesta ante un pedido concreto de las autoridades nacionales.

La Armada se prepara para poner en apresto a unidades de superficie que habitualmente cumplen la Campaña Sanitaria Fluvial. Dos contenedores con preparación sanitaria se apostaron en el predio del Hospital Militar Central Cirujano Mayor Dr. Cosme Argerich, ubicado en el barrio de Palermo. Se diría una dosis de infraestructura homeopática para complementar las capacidades del hospital del Ejército frente a la amenaza del coronavirus en una población tan numerosa como la del área metropolitana.

En otro artículo, la resolución de Rossi dispone que la Subsecretaría de Planeamiento Operativo y Servicios Logísticos de la Defensa, a cargo de Lucía Kersul, “arbitre las medidas necesarias para la adquisición de los bienes y servicios”. Uno diría que los tiempos de la crisis virológica no dan como para cumplir los plazos licitatorios, y Defensa tendrá que apelar a la “compra directa por especificidad”. El insumo crítico, entre otros, es el respirador, y el ministro de Salud Ginés González García confirmó que adquirió 64 aparatos de respiración asistida pero no se conoce cuántos podrían hacer falta y cuáles de ellos irán a las instalaciones militares.

Otro elemento no disponible en hospitales militares es el kit de reactivos para diagnosticar si una persona está infectada. Hasta ahora, el test lo realiza únicamente el Instituto Malbrán. La directiva del ministro Rossi también ordena a los jefes de las tres fuerzas que adiestren y alisten “las organizaciones militares que sean requeridas para la ejecución de las tareas de apoyo a la comunidad y ayuda humanitaria”. De ser una misión subsidiaria, el apoyo humanitario de las fuerzas armadas se convirtió en prioridad de combate, una guerra biológica cuyo enemigo es el Covid-19.

AMBITO

PUBLICADO EN LANUEVACOMUNA.COM

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