LAS PRIMERAS MEDIDAS Y EL GABINETE DEL PRESIDENTE ELECTO ALBERTO FERNANDEZ

El primer punto, la transición. Con qué se encontrará el Frente de Todos al asumir el mando. ¿De cuánto es la deuda? ¿Cómo se llevará adelante la renegociación con el Fondo Monetario Internacional? ¿Cómo empieza a prepararse el escenario para ejecutar el anunciado plan para luchar contra el hambre.

 

 

Decenas de preguntas a las que por el momento les faltan respuestas. Por lo pronto, no habrá
segunda vuelta. Lo que viene es la transición. Macri deberá mostrar lo que deja, deberá predicar con el ejemplo y entregar el bastón y la banda a Alberto Fernández, como no hizo Cristina con él. Será el 10 de diciembre. A esa altura, el ex Jefe de Gabinete tendrá que conocer el terreno.

En el mientras tanto, camino a la asunción, empezarán a oficializarse los nombres de los ministros que lo acompañarán en la gestión. También empezará a conocerse cuál será el rol de Cristina, que vale decir, tanto a ha ocupado al todavía oficialismo. Como es sabido, uno de los flancos «fáciles» de Alberto fue eso de que sería una simple marioneta de CFK, que el manejo del país iba a estar en manos de La Cámpora y mucho más.

En lo concerniente a los nombres se terminará de oficializar que Santiago Cafiero se convertirá en Jefe de Gabinete, que Wado De Pedro será ministro del Interior, que María Eugenia Bielsa liderará el ministerio de Vivienda, que Ginés Gonzales García se quedará con Salud, Daniel Arroyo liderará Desarrollo Social, que Alvarez Agís manejará el ministerio de Economía y tantos mas. Por ahora sólo rumores. ¿Se oficializarán?

Ojo, no son los únicos. Felipe Solá aparece como posible Canciller, también habría cargos reservados para Cecilia Todesca y Matías Kulfas, integrantes del equipo económico. Además, hay rumores de «Wministra de Cultura y Ciencia» sobre la ex candidata a intendenta platense, Victoria Tolosa Paz. ¿Será Marcela Losardo la ministra de Justicia? ¿O ese lugar es para su amigo Alberto Iribarne? ¿Y si uno de los dos va a Justicia y el otro a Legal y Técnica?

¿Más nombres? Sí claro. La diputada nacional Victoria Donda sería la titular del ministerio de la Mujer, Miguel Peirano podría recalar en Ciencia y Tecnología, Juan Pablo Biondi sería quien maneje la Secretaría de Medios, Héctor Daher o Nicolás Trotta podrían quedarse con la cartera laboral y el ministerio de Seguridad sería para Gonzalo Ruanova, que en realidad quedaría al frente de un consejo que acapare las cuatro fuerzas de seguridad nacional: Prefectura, Policía Federal, PSA y Gendaremería. ¿Los intendentes? El de San Martín, gabrial Katoposia suena para Producción.

En lo que respecta a la gestión se comenzará a digramar finito el programa denominado «Argentina sin hambre», un plan alimentario y no un plan contra la pobreza», que tiene como principal objetivo «luchar contra el hambre». Se busca que esta causa «comprometa a toda la sociedad desde sus distintos ámbitos», es decir, «el Gobierno junto a organizaciones sociales, gremios, empresarios y universidades, comprometidos para que ningún argentino pase hambre».

«Está claro que si llego a ser electo me voy a poner al frente de la campaña contra el hambre en la Argentina. Pero a partir de hoy podemos empezar a resolver cosas», diecía Fernández a la hora del an uncio, hace algunos días. «Lo primero que vamos a reperfilar son los precios de la canasta básica», anunciaba el todavía candidato sobre el programa al que definió como una «política de Estado» y no «una promesa de campaña».

Vale destacar que entre los ejes principales del programa se enmarca la convocatoria al Consejo Federal Argentina Contra el Hambre, conformado por el Gobierno, organizaciones sociales, empresas y sindicatos. Además, la iniciativa promueve la creación del Observatorio Nacional Argentina Contra el Hambre. «Los pobres son los más débiles, los más olvidados. Están en un mundo que necesita cada vez más alimentarse bien para desarrollar el conocimiento», manifestaba.

En tanto, con respecto al FMI, como se dijo antes, Alberto señaló en el debate que buscará una renegociación de plazos de pago con el FMI y una reestructuración amigable «a la uruguaya» con acreedores privados, es decir, con estiramiento de plazos pero sin quita; tal como informó La Nación. Estima que el déficit total a fin de año será de 261.000 millones de pesos y que para cualquier renegociación tendrán que pagar los vencimientos de 2019 y entablar una relación con uno o dos bancos extranjeros.

¿Y la política impositiva? El electo mandatario propuso en la previa subir el impuesto a los bienes personales y anunció que le recortará recursos de coparticipación a la ciudad de Buenos Aires, con lo cual podría obligar a la Ciudad a subir sus tasas municipales e impuestos. Además prometió bajar las tasas de interés y recaudar recursos de las «tasas usurarias» que cobran los bancos por las Leliq para dárselos a los jubilados.

Otro tema que «preocupó» a Cambiemos fue la relación kirchnerismo-justicia. Y tiempo atrás, cuando Alberto todavía era candidato, señalaba que «cuando alguno se raja las vestiduras porque yo digo que los jueces van a tener que explicar lo que escribieron, no me lo van a tener que explicar a mí, se lo van a tener que explicar al sistema institucional argentino, al Consejo de la Magistratura, a quién corresponda. No soy yo quién va a pedir explicaciones», desarrolló.

Y continuó: «Si la pregunta es si Alberto Fernández tiene vocación de venganza sobre los jueces, la respuesta es que no; no tengo vocación de venganza, no vengo a vengarme de nadie, pero vengo a hacer la República que ellos declaman, pero todos los días humillan». «i la Justicia existe, a Cristina nadie la va a condenar, de eso estoy seguro porque he estudiado todas las causas y están hablando con alguien que ha escrito libros y que enseña derecho penal en la Universidad de Buenos Aires hace 30 años», completaba.

LA TECLA

PUBLICADO EN LANUEVACOMUNA.COM

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