LA EMBLEMATICA FABRICA DOMEC SUSPENDE A SUS TRABAJADORES

Al horno: por la crisis, la emblemática fábrica Domec suspende a sus trabajadores

 

La empresa suspendió a los 94 operarios de la planta permanente del establecimiento metalúrgico ubicado en Bernal por tres meses: todos los viernes de septiembre, octubre y noviembre.

La histórica fábrica de cocinas y electrodomésticos Domec-Sacif, ubicada en la localidad de Bernal Oeste, en el sur del conurbano bonaerense, comenzó a reducir sus tareas y como consecuencia suspendió a 94 trabajadores, según consigna el portal local Agencia Suburbana. Sus empleados están muy preocupados, ya no prevén una rápida recuperación de las ventas.

Los trabajadores (todos de planta permanente) fueron licenciados por tres meses: todos los viernes de septiembre, octubre y noviembre.

Ante las negociaciones encabezadas por el Tesorero de UOM Quilmes-Varela-Berazategui, Adrián Pérez, se acordó el pago del 75 % del bruto de cada día suspendido.

Julio Heredia tiene 41 años de trabajo en Domec. Vio pasar numerosas y afirmó con tristeza: “Solo el 89 fue un peor año que este. Este Gobierno es tan malo que no podés comer todos los días, aunque tengas trabajo”.

La situación de la empresa es muy crítica desde hace un tiempo. En el año 2015 Domec, por ejemplo pagaba en virtud de luz, agua y el gas, un monto total anual cercano a los 3.8 millones de pesos; mientras que en 2018, la cifra aumentó a 23 millones.

Preocupada por la situación, días atrás la candidata a Intendenta del Frente de Todos, Mayra Mendoza, visitò la planta, donde habló con Carmen Ponte de recursos humanos de Domec, Pérez de la UOM y los delegados de la empresa.

“El diagnóstico común es que están destruyendo a la industria, y se vio una candidata preocupada por los puestos de trabajo del distrito y con la convicción firme de que hay que poner en marcha la Argentina”, señaló Pérez.

GESTION SINDICAL

PUBLICADO EN LANUEVACOMUNA.COM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Soporte Wordpress por Efemosse y Alipso