EL PLAN DE AXEL KICILLOF PARA ASEGURAR LA PROVINCIA

El plan de Axel para asegurar la Provincia 

 

Los resultados de las PASO en la provincia de Buenos Aires dejaron a Axel Kicillof a un paso de ganar la elección de octubre. El candidato del Frente de Todos, que aventajó a la gobernadora en casi 18 puntos, buscará abultar la diferencia en los próximos meses. La autenticidad como valor. La austeridad como principio. El rol de los intendentes. ¿Cuál será la estrategia de campaña para llegar a los comicios generales?

“Ohhhhh, Axel Kicilloooooof, Kicilloooooof, Kicilloooooof, Axel Kicillooooooof”. Así, unánime, fue el cantito en el búnker del Frente de Todos en el barrio de Chacarita, cuando casi a las 23 horas salió al escenario el hombre que dio el gran batacazo de la noche. Porque si el resultado a nivel nacional fue inesperado, el del candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires fue más sorprendente todavía. Aún en los mejores pronósticos previos al domingo y con mucha prudencia, vaticinaban un empate técnico o un leve, muy leve, triunfo contra María Eugenia Vidal. Pero absolutamente nadie, ni siquiera él mismo, imaginó que le ganaría a la figura más fuerte, más cuidada, al as bajo la manga que tenía Cambiemos. Con el 52,53 por ciento de los votos superó a María Eugenia Vidal por casi 18 puntos, que obtuvo el 34,67. Impensado. O en realidad no tanto.

Los espejitos de colores duraron poco y el fenómeno Kicillof dejó un abanico de reflexiones y análisis que es menester hacerse. ¿Cómo logró dar ese batacazo y cómo será el plan para asegurar ese resultado?

Desde el entorno de Axel no lo dudan y salvo que suceda algo impensado —que claro que en Argentina puede pasar— el ex ministro de economía ya es el gobernador de la provincia más importante, el país dentro del país, como suelen reconocer.

La primera de las claves de cómo va a seguir su campaña de cara a octubre, las dijo el propio Axel desde el escenario en la noche del domingo. Después de agradecerle a Cristina Fernández de Kirchner, a Alberto Fernández a Verónica Magario —su compañera de fórmula— y a los intendentes, Kicillof se refirió enfáticamente a quienes posibilitaron sus recorridas en la campaña: a los “compañeros de organizaciones, sindicatos, clubes de barrio, sociedades de fomento, empresarios, agrupaciones políticas, partidos. Esta campaña se hizo de abajo para arriba con la participación de todos los compañeros de la provincia de Buenos Aires”.

La segunda clave también la dijo él mismo desde el escenario: “Escuchamos los comentarios, reflexiones y las críticas también. Cuando decimos que escuchamos las críticas es porque aprendimos y porque queremos representar absolutamente a todos”.

Hay una frase que repiten mucho desde el entorno de Axel y que resume a la perfección la metáfora y la literalidad de lo que fue y lo que será el camino hacia octubre: “El Clio le ganó al BigData”. Esto es, lisa y llanamente que la política le ganó al marketing. La marca del auto se refiere literalmente al vehículo que lo transportó durante toda la campaña, que le pertenece a uno de sus principales asesores, quien tuviera un cargo relevante en la Cancillería durante el último gobierno de CFK, Carlos Bianco. Durante 44 meses, Kicillof recorrió toda la Provincia escuchando a la gente sin intermediaciones en todos los pueblos. Algo que justamente no hizo la actual gobernadora, que se mantuvo lejos de la gente, a diferencia de la impronta que la había distinguido en 2015.

Así lo refleja en diálogo con Nuestras Voces Ariel Aguilar, vicepresidente de la Confederación Empresaria Argentina (CGERA) que acompañó en muchas ocasiones la caravana del Kicimóvil: “Cuando empezamos a caminar con Axel hace dos años y medio y veíamos la realidad no sospechábamos que íbamos a tener este resultado. Se hicieron más de cien actos y se gastó cero pesos en escenarios. De verdad la historia es real. Era ir, llegar, armar y ponerse a hablar con la gente. Este resultado de dieciocho puntos de diferencia con Vidal es de mucha emoción porque la verdad le pusimos mucho el cuerpo, nunca los que estábamos ahí sabíamos que iba a llegar a este resultado y la verdad es que lo único que hacíamos era caminar la provincia. Contarte que dormíamos en los hoteles sindicales, no gastábamos en comida porque nos daban. Gastábamos en nafta. Fue un lindo grupo, con un proyecto de industria en la cabeza”.

Una balanza desequilibrada
Las campañas de Vidal y Axel fueron, en términos de recursos, muy desiguales. Sin embargo, el candidato del Frente de Todos articuló una ingeniosa estrategia: nunca ingresó al terreno de agravios. Es más, se encargó de desactivar los prejuicios que había hacia él a través de una campaña auténtica y personal que se plasmó en uno de sus spot, “Axel en persona”, que fue el de mayor repercusión de la campaña, según contaron desde su entorno. En ese sentido, la campaña de Vidal no dejó – esta vez – ninguna pieza publicitaria destacada como sí lo habían hecho en las elecciones anteriores.

La novedad comunicacional del 2015 de Cambiemos fue sin dudas el “timbreo”. Ese cara a cara con los vecinos que demostraba una cercanía diferente a la del “aparato” peronista. Un esquema diseñado y planificado con manual de uso por el (ex) gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba. Pero sobre todo, la figura de Vidal estaba basada en dos pilares. El principal, era la contracara de Cristina instalando el apodo “Heidi” para referirse a su persona: una figura angelical, despojada, tranquila, en contraposición a una mujer aguerrida y también a los tan denostados “barones” del conurbano. Y eso, junto al enorme blindaje mediático, la colocaban como la gran apuesta de Cambiemos. Pero claro, no resultó porque Axel también representó una ruptura. “El Clio de Axel”, convertido en símbolo de un estilo de campaña basado en la autenticidad y en la austeridad fue quien mayor efervescencia emocional suscitó, fenómeno que se hizo visible a través de las muestras de afecto que quedaron retratadas en uno de los posts en el que al candidato lo llenaban de besos y abrazos. Es decir, Axel se transformó en una expresión del hartazgo de la sociedad con un estilo de comunicación excesivamente artificial, en la contraposición al Cambridge Analytica, esa empresa que manipulaba datos personales para el uso electoral de la que Cambiemos fue cliente.

“No existe otra manera de hacer campaña con él que no sea esta. No existe la idea de falsificación, de imagen adulterada. La autenticidad es su característica”, explican desde su entorno y agregan: “Desde Cambiemos quisieron contar que Axel era un monstruo, un malvado de La Cámpora y no pudieron, La contracara era él en medio de la gente que lo abrazaba y lo besaba”. Por caso, probaron con decirle “marxista” como insulto y un sinfín de denostaciones. Pero no solo no lograron negativizar su imagen, que mejoró a lo largo de la campaña, sino que se volvieron problemas para el oficialismo: Federico Pinedo tuvo que pedir disculpas públicas, lo mismo Vidal a las familias de las víctimas de Once y Gladys Gonzáles tuvo que bajar un video. Por el contrario, Axel siempre se pronunció en contra de cualquier campaña sucia, o agravios personales.

Durante meses se dijo que Axel no era “querido” ni “bendecido” por los intendentes. Pero finalmente durante la campaña se demostró que todo el peronismo se encolumnó detrás del fervor que causó en cada uno de los territorios. “Fue la campaña más territorial que se haya visto en muchos años, en la que los intendentes peronistas tuvieron un rol protagónico. El caso más destacado fue un spot protagonizado por Martín Insaurralde en el que sostiene que ´Axel será el mejor gobernador de la historia´”, refleja a modo de ejemplo gente que viajó a varias localidades en el Kicimóvil.

Lo cierto es que todavía queda un largo trecho. Pero aquel hombre que empezó en el centro de estudiantes de su escuela a los 14 años hoy, a sus 46, tendrá en sus manos gobernar uno de los territorios más calientes del país.

NUESTRAS VOCES

PUBLICADO EN LANUEVACOMUNA.COM

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