DICEN EN LOS PASILLOS… EL INTENDENTE VIDAL, EN UN DIA DE FURIA



VIDAL Y CALCABRINI, A CARA DE PERRO. MUCHAS FACTURAS PENDIENTES EN EL FPV.


El municipio, al más puro estilo sindical


Hace unos días atrás señalábamos en esta columna que Vidal estaba atravesando por el momento más difícil de su gestión. Los datos de la realidad indican que la situación es cada vez más delicada. Sin embargo, el jefe comunal  juega al desgaste y dispersión de todos los que no están alineados.

Se lo dijeron los funcionarios de la Nación, se lo dijeron los funcionarios de la Provincia, se lo dijeron los capitostes del Partido Justicialista, se lo dicen los distintos sectores internos: el Frente para la Victoria debe unirse, un partido que está al frente de un gobierno municipal no puede obtener tan sólo el 4º y 5º puesto en una elección y darse el lujo de dejar gente afuera.

En ese sentido, en el mediodía del sábado el intendente interino José Luis Vidal convocó a una reunión en su despacho a los seis concejales del sector. Estuvieron Ana Asa, Ricardo Calcabrini, Andrea Perestiuk, Pablo Benedini, Marcelo Ordoqui y Luciano Lescano.

Vidal les pidió la unidad y para reforzar la idea hizo un panegírico de las bondades de presentar en sociedad un bloque sólido de seis concejales, mirando (por qué no) al lejanísimo 2015. ¿Pero estaba realmente convencido de la idea?

El ejercicio de la función pública también deja expuesta la personalidad de los individuos. El interino está dando sobradas muestras de diálogo… pero para la foto. Son muchos los que señalan que no hay ida y vuelta y que cada vez tiene menos tolerancia al disenso. Como en las peores épocas del ex intendente Daniel Molina, Vidal se está cerrando peligrosamente. Y aislando irremediablemente.

La soberbia, la tozudez y la impulsividad suelen ser algunos de los peores pecados de los gobernantes. Este parece ser uno de estos casos.




Una pelea a los gritos

Dicen en los pasillos que la discusión se escuchó por todo el edificio vacío. Empezó cuando Ricardo Calcabrini habría lanzado «nos invitás a sumarnos a formar parte de un proyecto del que no nos sentimos parte». Vidal enrojeció instantáneamente: «vos sos el menos indicado para criticar, te ayudé a que seas concejal, te pagué con el segundo lugar en la lista».

Calcabrini insistió en que en la campaña había sido ninguneado y que sólo existieron «la 1 y la 3 de la lista». «Vos te hiciste el distraído, ibas a las reuniones 5 minutos y te ibas» le retrucó fuera de sí el jefe comunal. La Dra. Perestiuk sollozó, Asa pidió que los trapitos sucios se laven en casa. Vidal amagó con irse y todo.



Votarían por Aued  

La calma y la razón volvieron pero pocos fueron los acuerdos conseguidos en la reunión. Se descartó la posibilidad de levantar un candidato propio  para la presidencia del deliberativo (se hablaba de Calcabrini) ante el acuerdo de Unión con Fe  y el Frente Progresista Cívico y Social.

Rehenes de la realidad, se habló de la posibilidad de acompañar con el voto Pablo Aued el próximo viernes 6 de diciembre a cambio de que el veneguismo apruebe el presupuesto y el aumento de tasas. No obstante, Ana Asa planteó que durante la semana iba sondear alguna posibilidad de arrebatarle la secretaría del HCD al radicalismo (al GEN en realidad).

Otra de las cuestiones que quedaron flotando fue la media palabra de los ediles de acompañar algunas otras propuestas de la gestión.




Corolario

Cada vez están más lejos los distintos sectores del FPV. La conducción de Vidal (al más puro estilo sindical) evidentemente no tiene intenciones de unificar el espacio: no cede un tranco y juega al desgaste y dispersión de todos los que no están alineados.

Lo cierto es que cada día se acentúan las diferencias que son más que los consensos. La posibilidad de unificar a los concejales no prosperó. En el medio, una Necochea sin rumbo y un intendente cada vez más complicado que hace la plancha hasta que pueda.

Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM

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