OPINION: A 20 AÑOS DEL PLEBISCITO por FERNANDO KHUN





Quequén eligió democráticamente


Por Fernando Kuhn (*) – Para Ecos Diarios

Era las 7 de la mañana del  28 de marzo del 2004 cuando un grupo grande de personas se fue dando sita en la Delegación Municipal de Quequén  y muchos otros ya estaban  rumbo a los colegios a disponer de lo necesario para  ese gran día. A las 7.30, en mi carácter de presidente de la Junta Electoral  junto a quien entonces ocupaba la secretaría del cuerpo, fuimos recogidos en dos camionetas por la Prefectura Naval Argentina a efectos de custodiar y entregar  los códigos de seguridad a cada una de las mesas  afectadas a la votación  y de esa manera poner en marcha la «Primera Consulta Popular en la Ciudad de Quequén”

Por primera vez el quequenense iba a poder expresar democráticamente en las urnas sobre el futuro que quería para su ciudad, nosotros profundamente convencidos y  felices de poder aportar un granito de arena…


Una buena decisión política

Era una promesa de campaña y, como tal, debía ser cumplida. Sabíamos que darle «voz y voto a la gente” para que se exprese libremente, era, y es, un acto de pleno ejercicio de la democracia; que en este caso en particular venía a reparar una de las tantas acciones arbitrarias del por entonces gobernador de la dictadura, general Manuel Ibérico Saint Jean, quien mediante el decreto ley 9327/79 decidió que la ciudad de Quequén sea transferida del partido de Lobería al partido de Necochea.

El 2 de febrero de 2004, el por entonces intendente municipal, Daniel Molina, firmó el decreto 171/04 mediante el cual «se convoca a los ciudadanos residentes en la ciudad de Quequén a una «Consulta popular no vinculante” a fin de que expresen su voluntad sobre el futuro jurisdiccional de la localidad y su intención de pertenecer al partido de Necochea, al partido de Lobería, o la autonomía de la localidad de cualquier jurisdicción”.

El decreto establecía que la votación se realizaría el domingo 28 de marzo de 8 a 18; se creaba una Junta Electoral, integrada por el Departamento Ejecutivo e invitaba al Concejo Deliberante que participara enviando un representante por bloque. La Junta sería la encargada de velar por el buen cumplimiento del espíritu de esta  consulta popular; y se disponía la confección de una reglamentación  al efecto de garantizar la transparencia, operatividad y la participación de todos los actores vinculados en esta patriada que comenzaba a tomar forma y a dar sus primeros pasos.

Los primeros pasos

El 15 de marzo nos reunimos por primera vez  los miembros de la junta electoral  en  la Municipalidad de Necochea, entre los que nos encontrábamos Maria Rosa Lorenzo (en representación del bloque de concejales de la ACT), Guillermo Zitarrosa (en representación de Recrear), Alejandro Andersen (por el Frepaso), Ernesto Hesayne (por la UCR),  la directora de Legales, Carola Bertoldi, quien oficiaría de secretaria, y yo como subsecretario de Legal y Técnica a cargo de la presidencia de la Junta Electoral.

Dos días después aprobamos el reglamento electoral, del que aún hoy guardo un ejemplar;  además de  definir el orden que tendrían  las opciones de votación,  que como muchos recordarán serían:

* Opción 1: «por la Autonomía”, tecla color verde;
* Opción 2: «por pertenecer a Necochea”, tecla color rojo;
* Opción 3: «Por pertenecer a Lobería”  tecla color azul; y
* Opción 4: seria «voto en blanco”, tecla del mismo color.

Nos propusimos un cronograma de trabajo, que seria arduo y mucho, pero que bien pudimos cumplir.
De la serie de capacitaciones que se brindaron, la primera tuvo lugar el 25 de marzo y fue dictada  por parte de la empresa Telpin quien nos proveería de un sistema de «voto electrónico” íntegramente realizado en nuestro país para que se realizara la votación.

Hay que imaginar que si hoy todavía no podemos implementar en nuestro país un sistema de estas características, pensemos cuántas dudas había hace diez años sobre el voto electrónico. La empresa, a cero costo para el municipio, no sólo nos proveyó de la tecnología necesaria para las elecciones, sino que también colaboró con la campaña de difusión; con las largas jornadas de capacitación, donó además una computadora para uno de los establecimientos educativos y  nos permitió tener los resultados en menos de una hora de cerrado el comicio: anunciando un contundente triunfo de la opción 1: «la Autonomía”.

El sistema estuvo auditado por el ingeniero Hugo Javier Curti, docente investigador de la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicen, quien generosa y desinteresadamente nos prestó en todo momento su colaboración.


El día de la elección: 
Creo que ese día fue el más caluroso de todo el verano; aún así concurrieron a votar 3671 vecinos, quienes, colmados de expectativas, le dijeron presente al futuro.

Los lugares de votación fueron  los colegios Ntra. Sra. De la Merced; EGB nº 25,  EGB nº 31, EGB nº 40; Escuela Especial nº 503,  Escuela de Educación Media nº 3, todos estos establecimientos educativos pudieron ser utilizados gracias a la inestimable colaboración de sus cuerpos directivos.

En total se dispusieron 32 mesas  distribuidas en los 6 colegios, cada uno con un presidente de mesa, fiscales, técnicos y representantes de las instituciones intervinientes. En la puerta, la Prefectura Naval Argentina garantizaba la seguridad del comicio.

La gente concurría a la Delegación Municipal a consultar los padrones, lugares de votación ó simplemente a preguntar como iba todo y luego se dirigían a votar. El sistema del voto electrónico fue impecable, muy accesible para todo el mundo y se llevó sus buenos elogios.

Ese día todos los medios nacionales, regionales y, obviamente nuestro matutino local, posaron sus ojos muy especialmente en la ciudad de Quequén. Notas a página entera anunciaban que Quequén votaba para definir su futuro.

Varias fueron las comitivas de vecinalistas que, llegados de los más diversos lugares de nuestra provincia, querían acompañarnos en ese día tan especial. Y finalmente a las 18 horas se cerraron las «urnas electrónicas”, de los 3671 vecinos que concurrieron a votar, 3447 lo hicieron por la Autonomía; por seguir perteneciendo a Necochea  votaron 198; por volver a pertenecer a Lobería lo hicieron 23 personas, en tanto que 3 personas votaron en blanco.

El 31 de marzo de 2004 ya  estábamos cursando notas al Gobernador y al Vice Gobernador de la Provincia de Buenos Aires; a las autoridades de ambas Cámaras legislativas, y en particular a todos los diputados y senadores de la Quinta Sección Electoral, informando los resultados de la consulta popular a los efectos que, ellos, como autoridades provinciales tuvieran presente que un pueblo: el de la ciudad de Quequén quería obtener la autonomía respecto de otras ciudades y transformase en el Partido número 135 de nuestra provincia (número que después le tocaría ser a la actual ciudad de Lezama)

Unos pocos cuestionaron la validez de una consulta popular no vinculante, a los que les contamos que vivir en democracia no era solo votar cada dos años, sino que requería de un rol cada vez más activo de la población, que a estas formas de participación  se les conocía como procedimientos de democracia semi directa y que en ese marco se inscribía la consulta popular, convocar al pueblo para opinar acerca de un tema, cuyo resultado no era vinculante, aunque sin duda fuertemente indicativo del parecer de la población. Nos amparaban las Constituciones Nacional y Provincial, sabíamos que la pregunta al pueblo estaba bien hecha; como también sabíamos, y así se lo dijimos a la gente, que la última palabra respecto de otorgar la autonomía correspondía al Poder Legislativo Provincial, según lo dispuesto en la  Constitución Provincial (Art. 103, punto 4).

Milito en un partido que cree que el verdadero desarrollo de las ciudades esta íntimamente ligado al grado de autonomía que tengan, la provincia de Buenos Aires tiene una enorme deuda con sus  Municipios, y no es sólo económica.  Para ser más específico, la Constitución Nacional, en su artículo 123, habla de garantizar la autonomía municipal; pues bien nada de esto fue receptado en la Constitución provincial cuando se reformó en 1994. Creemos que cuanto más cerca tengan los ciudadanos a sus gobernantes mejor serán representados, más gustarán de participar activamente en las decisiones de la cosa pública, mejores serán los controles y más comprometidos se sentirán sus ciudadanos con  el desarrollo de su ciudad.

Hoy a diez años de aquella consulta  popular mucho es el camino que se ha recorrido y mucho es lo que falta por recorrer; la sociedad se encuentra fuertemente comprometida con una causa cada vez mas vigente y las asociaciones civiles han sabido instalar en la agenda legislativa el pedido de la autonomía entre otro de los tantos temas que ocupan a los quequenenses.
Siempre con democracia, diálogo, participación y mucha templa
nza, mas temprano que tarde podremos decir que valió la pena el camino recorrido.

(*) Concejal de la UCR y ex presidente de la Junta Electoral en la consulta en Quequén.    

ECOS DIARIOS

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